viernes

Pedro.



El abuelo se fue dejandome sus poemas.
19 de octubre de 1948 - 11 de agosto de 2011


[ceteri in pacem]


Enlaces a sus obras: aquí, allí, acá y aquí.

miércoles

H y N.


         இ
ただ覚えている
空からの死
原子爆弾


石灰岩
天の殺人者
何も残っていない

          இ

Sólo recuerdo 
muerte desde los cielos 
bomba atómica.
Piedra caliza
asesino celestial
no queda nada.
         இ

El cuerpo de Alex.




La mutilación acabará con los recuerdos;
tú piel quedará como un trofeo blanquecino 
lista para exponerse como  serpiente. 

Cobriza venenosa es tú sangre 
que arde en mis manos. 

Instinto animal que me ha llevado a ultrajarte
de mis garras quedas atada de las entrañas
eternamente mía entre mis trofeos.

InsertFinal


   Las ventanas siempre estuvieron abiertas; habían sido diseñadas para mirar y no para hacer saltar tu cuerpo. 

   Por allí llegaste hasta mi departamento, en el piso número tres en la calle berlinesa donde el mar salado y frío entraba por los ojos y el cielo no parecía ser el limite de tu cuerpo; por allí saltaste hacia dentro. Entraste con un tatuaje literario y una perforación poética, y creí que sería la combinación perfecta para unas cuantas líneas que hablaban de muertes espaciales a causa de una falla en el sistema y que los humanos trataban de... arrancaste la hoja de la Olivetti, te sentaste en la mesa con las piernas cruzadas y leíste lo que hasta ese momento llevaba. Te diste la vuelta y estabas sobre la mesa, de rodillas, hurgando entre mis papeles; miré el cielo, el contraste de ese mundo de luz y mi habitación tan oscura, y tú, tú allí llegada de allá afuera y entrando por la ventana, no por la puerta, sino por la ventana diseñada para mirar y no para saltar. 

   Me acerque a la ventana, miré el piso de la acera de enfrente, bastante alto para que pegaras un salto... te miré y me miraste. Tú al otro lado de la acera, la otra tú al otro lado de la acera y bailando junto a la ventana; la otra tu, ama de casa preparando la comida mientras sus piernas de ex-bailarina aún perseguían el sueño truncado, tú en mi piso con una sonrisa en la mirada; tú, la otra, bailando en la cocina con ventana a la calle. Tú la mía hurgando los papeles de mi mesa, impregnando tus manos de mi tinta; tú, la otra, tan terrestre que muy apenas sabias saltar mientras embarrabas limón a los recuerdos. Tú la que asaltaste mi ventana con tu cuerpo te alejabas por la acera camino a la costa, las pisadas me llegaban como el sonido de tu nombre tecleado letra por letra en la hoja.

     Entonces volví a la mesa puse una hoja nueva y escribí:
 Las ventanas siempre estuvieron abiertas; habían sido diseñadas para mirar y no para hacer saltar tu cuerpo. Y sin embargo saltaste por ellas.

ɯ


Letras con relieves masoquistas
[jugamos con el significado]
los besos se volvieron nidos de ataduras
el sexo, húmedo, resplandecía debajo de las bragas.

Lo novedoso fue despertar,
[despertar en medio de las llamas]
atado al dosel de la cama
con el dolor cabalgando sobre su miembro
[nadie supo donde quedaron los cuerpos].

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® M en PDF.
©imagen: Saturno Buttó, colección: 
Sex and Sin Wrapped in Luxury