Hoy tenía ganas de escribirles algo, pero a las 12:01 hrs alguien (y su blanqueador socialdemocrático) me cortó la inspiración y no pude continuar. Realice el intento de volverme a concentrar pero fue en vano, tuve mi momento de aletehia* con respecto a lo que estaba viviendo y desde entonces comprendí esa otra mitad de la mujer que no duerme en mi, sino que más bien no quiere salir de mi. De ahora en adelante me prometí dejarla libre, sin ataduras o cadenas que la condenen a...
Que se valla ya no quiero verla, no quiero volver a verla. El alter ego realista se queda.
Les dejo un hohoku (variante del haiku) que escribí, exactamente hace una semana, con motivo de la muerte de mi abuelo**.
Abuelo muerto
funeral veraniego
breve lamento
Todo fue repentino
precipitado adios.
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® © Elihe y sus moscas muertas, La Fragata de Papel. 9.02.11
* Aletehia momento de revelación ante algo; descorrer la cortina, dejar que los objetos brillen por su propia luz.
** Si no les dije fue por que no quiero generar compasión, aún lo estoy asimilando.


